De cómo las arañas se cuelan en la astronomía

De cómo las arañas se cuelan en la astronomía

El título de este artículo no se refiere a la bella nebulosa Araña (NGC6537), de la que abajo se incluye una imagen tomada por el telescopio espacial Hubble.

Wikipedia (dominio público)

Va más bien por la viñeta que lo encabeza, procedente del álbum “La estrella misteriosa” de las aventuras de Tintín. Allí, Tintín se acerca al observatorio astronómico para interesarse por una luz brillante que ha aparecido en el cielo nocturno. Encuentra al profesor Calis que le invita a observar por el telescopio. Y cuando mira por él se aterroriza al ver un bicho gigantesco que, al final, resulta ser una araña que se paseaba por la lente del instrumento.

Y esta peripecia de ficción acontece con cierta frecuencia en las cámaras de todo el cielo de nuestra Red de Bólidos y Meteoros. Vaya como muestra la siguiente imagen de la estación de El Torcal, de curioso parecido a la ideada por el genial Hergé:

Esta noche, tanto en la estación Cal Maciarol (Lérida) como en Dehesa San Francisco (Huelva), sendos arácnidos han querido “salir en la foto”:

 

Por fortuna, para las 02:54 la araña ya había despejado el campo y dejó al sistema detectar el siguiente bólido esporádico:

Adviértase cómo se desplaza por la parte superior izquierda cambiando de brillo al pasar entre las nubes.

 

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