Bola de fuego entre las nubes

Pese a encontrarse el cielo completamente cubierto y muy iluminado a causa de una Luna casi llena, la estación pirenaica Cal Maciarol de la Red de Detección de Bólidos y Meteoros de la Sociedad Malagueña de Astronomía registró un bólido esta madrugada a las 00:09 T.U. (las 02:09 hora local).

Claramente asociado a las Líridas, tanto por su recorrido aparente como por su velocidad angular, debió de ser muy brillante al hacerse visible incluso entre las nubes, algo que ni siquiera la Luna consigue. (A los meteoros que superan el brillo de la Luna llena se les conoce como “bolas de fuego”.) De hecho, las trayectorias estimadas que se han señalado en la imagen de portada indican que voló por encima de los 120Km de altitud. Por desgracia, la ausencia de estrellas en las imágenes nos han impedido realizar una estimación más precisa de su magnitud y, por tanto, de su masa fotométrica.

 

De cómo las arañas se cuelan en la astronomía

El título de este artículo no se refiere a la bella nebulosa Araña (NGC6537), de la que abajo se incluye una imagen tomada por el telescopio espacial Hubble.

Wikipedia (dominio público)

Va más bien por la viñeta que lo encabeza, procedente del álbum “La estrella misteriosa” de las aventuras de Tintín. Allí, Tintín se acerca al observatorio astronómico para interesarse por una luz brillante que ha aparecido en el cielo nocturno. Encuentra al profesor Calis que le invita a observar por el telescopio. Y cuando mira por él se aterroriza al ver un bicho gigantesco que, al final, resulta ser una araña que se paseaba por la lente del instrumento.

Y esta peripecia de ficción acontece con cierta frecuencia en las cámaras de todo el cielo de nuestra Red de Bólidos y Meteoros. Vaya como muestra la siguiente imagen de la estación de El Torcal, de curioso parecido a la ideada por el genial Hergé:

Esta noche, tanto en la estación Cal Maciarol (Lérida) como en Dehesa San Francisco (Huelva), sendos arácnidos han querido “salir en la foto”:

 

Por fortuna, para las 02:54 la araña ya había despejado el campo y dejó al sistema detectar el siguiente bólido esporádico:

Adviértase cómo se desplaza por la parte superior izquierda cambiando de brillo al pasar entre las nubes.

 

Comienzan las Líridas

Esta madrugada hemos registrado el primer bólido de las Líridas, la lluvia de estrellas con la que se rompe la sequía invernal en meteoros. Está considerada como una lluvia mayor al tener una THZ=18, lo que significa que, en su actividad máxima y si el radiante estuviera en el cenit, se producirían 18 meteoros por hora.

El vídeo de abajo fue grabado por nuestra estación en Dehesa San Francisco (Huelva), a más de 300Km del fenómeno.

Se produjo a las 02:24 T.U. (las 04:24 hora local). Para un rango de velocidades de entre 166.000 Km/h y 187.000 Km/h, las posibles trayectorias (indicadas en el mapa siguiente en 3 dimensiones) indican que comenzó a brillar a una altura de entre 100Km y 88Km y recorrió una trayectoria de entre 17Km y 20Km por las provincias de  Albacete y Ciudad Real.

Además, en la madrugada del 14 de abril se han captado varios bólidos esporádicos de los que destacaremos el que sirve de portada a este artículo y otro de esa misma noche. El primero fue fotografiado por las cámaras de las estaciones BOOTES-1 y 2 (IAA/CSIC/UMA/UHU). Aconteció a las 03:00 hora local, unos pocos kilómetros al sur de Ceuta, ya en la costa marroquí. Nuestro software ha calculado que recorrió una distancia de 48Km descendiendo desde 80Km de altitud hasta 34Km, ya en pleno mar de Alborán:

Y esa misma noche, desde la Illerdense estación Cal Maciarol de la Red de la Sociedad Malagueña de Astronomía se registró otro bólido esporádico a las 05:45 hora local cuyo vídeo se incluye a continuación:

Un Antihelio sobre el pirineo francés

Esta madrugada, a las 04:27 hora local (02:27 T.U.), nuestra estación de Cal Maciarol (Àger, Lleida) ha captado un bólido que sobrevoló el pirineo francés. Se ha podido asociar a la lluvia del Antihelio, la única importante activa en estas fechas a la espera de que en pocas noches comiencen las Líridas a manifestarse.

En la imagen de portada se muestras tres estimaciones de la trayectoria, dependiendo de un rango de velocidades de entre 27 Km/s y 33 Km/s.

Tanda de bólidos esporádicos

Desde mediados de febrero hasta la primera quincena de abril suele mediar una época de escasez de meteoros, bólidos y bolas de fuego. En tales fechas solo está activa la lluvia de estrellas Gamma-Nórmidas, de muy difícil visualización desde el hemisferio norte terrestre, y la lluvia del Antihelio, que más que una lluvia, es un chirimiri.

No obstante las estaciones de la Sociedad Malagueña de Astronomía y de la red BOOTES (IAA/CSIC) han registrado en este periodo varios fenómenos de los que describiremos a continuación los más destacados.

El 24 de marzo, a las 04:55 T.U., se captó un meteoro muy vistoso desde el Observatorio BOOTES-5 en la Sierra de San Pedro Mártir (México):

La noche siguiente, la del 24 de marzo, fue el Observatorio Cal Maciarol, integrado en la red de la SMA, el que detectó un bólido muy rápido a las 21:54 T.U. (las 22:54 hora local) que pasó casi por el cenit:

Este pudo asociarse al Antihelio, lo que permitió estimar una trayectoria descendente de alrededor de 12Km de longitud a unos 30Km/s (108.000Km/h).

El 27 de marzo de nuevo repitieron detecciones BOOTES-5 en México y Cal Maciarol en el bajo Pirineo:

El de arriba se pierde por el horizonte, en la parte superior izquierda tras el pinar.

Y por último, nuestra estación en Dehesa San Francisco (Santa Olalla del Cala, Huelva), registró un nuevo bólido esporádico esta noche pasada, la del 28 de marzo, a las 23:45 T.U. (las 00:45 del 29 de marzo en hora local).

Otros meteoros de menor espectacularidad han sido detectados, pero no se incluyen en este artículo.

 

Bólido muy lento en Cal Maciarol

Anoche, a las 20:58 T.U. (21:58 hora local) nuestra cámara de la estación Cal Maciarol en el bajo Pirineo captó un bonito bólido rasante al horizonte. Desde que se hizo visible hasta que salió de campo duró 5 segundos, lo que hace suponer que el fenómeno tuvo aún mayor duración, algo bastante inusual.

El nuevo ojo de pez de Cal Maciarol

El pasado 10 de febrero se sustituyó por un ojo de pez el antiguo gran angular de la estación ubicada en el Observatorio Cal Maciarol de nuestro socio Josep Lluis Salto, integrada en la Red de Seguimiento de Bólidos y Meteoros de la SMA. Desde entonces ha recogido dos bólidos. El primero tuvo lugar en la madrugada del 14 de febrero a las 04:03 T.U. (las 05:03 hora local peninsular). En el vídeo se ve el destello de la primera explosión y el trazo posterior, pero no se distingue a ninguna estrella ya que estaba nublado.

Y esta madrugada, a las 05:19 T.U. (06:19 hora local), un nuevo bólido surcó los cielos del Pirineo ilerdense:

Ambos fueron esporádicos, es decir, no están asociados a ninguna lluvia de estrellas activa a la fecha.

El ojo de pez, no solo tiene más luminosidad que el gran angular sustituido, sino que su campo abarca casi todo el magnífico cielo del Observatorio Cal Maciarol.

 

El misterio de los meteoros dobles.

Esporádicamente las cámaras de la Red de Seguimiento de Bólidos y Meteoros de la SMA y la Red Bootes del IAA/CSIC recogen trazos como los de la imagen que encabeza este artículo con todo el aspecto de ser un meteoro doble. Sin embargo, nos resultaba muy sospechoso un paralelismo tan perfecto tanto en trayectoria como en brillo, así como que solían producirse en horas alejadas de la medianoche.

Ayer se captaron dos de ellos con las cámaras CASANDRA-1 en Mazagón (Huelva) y CASANDRA-2 en Algarrobo (Málaga):

Aprovechando esta circunstancia, hemos podido correr el software propio que desarrollamos para calcular su trayectoria atmosférica. Resulta que “volaron” a una altura de 1.173 Km sobre África:

Nada menos que a una distancia de casi dos mil quilómetros de los observatorios. Imposible pues que se trate de meteoros, ya que estos no se manifiestan a alturas superiores a los 120 Km. Han de ser por tanto satélites artificiales.

 

El eclipse total de Luna del 21-01-2018

En la madrugada del pasado 21 de enero se produjo un eclipse total de Luna coincidiendo con una súper Luna, es decir, cuando en fase llena nuestro satélite está más cercano (perigeo). En este artículo recopilamos parte del material que se ha recogido con los instrumentos de la Red de Seguimiento de bólidos y meteoros de la SMA y de la Red BOOTES (IAA/CSIC) así como por parte de numerosos socios que lo observaron.

Arriba se representa el gráfico obtenido por el medidor del brillo del fondo del cielo (SQM) de nuestra estación en Dehesa San Francisco (SMA/Fundación Monte Mediterráneo). Si la gráfica baja significa que el cielo se hace más brillante. Cuando sube, se oscurece. Como se trataba de una súper Luna, el brillo es tal que, a partir de la medianoche se sale incluso del cuadro por la parte de abajo. Pero conforme comienza el eclipse, el cielo se hace poco a poco más oscuro hasta que la Luna entra por completo en la sombra de la Tierra. Esta fase de totalidad se reconoce en la especie de meseta en la que permanece con una magnitud cercana a la 22. Al finalizar la totalidad, de nuevo se vuelve el cielo cada vez más brillante hasta que el instrumento dejó de tomar medidas porque llegaba el amanecer.

La cámara de todo el cielo del observatorio BOOTES-2 (IAA/CSIC/UMA) toma imágenes en forma continua cada minuto. Con parte de ellas hemos confeccionado este time/lapses. Adviértase que apenas si se ven estrellas mientras luce la enorme súper Luna, pero cómo aumenta considerablemente su número al llegar la fase de eclipse total. Por desgracia el telescopio del observatorio, a mano izquierda, impide ver la reaparición de la Luna tras la totalidad.

El de abajo es otro time/lapses generado a partir de las imágenes de la cámara de todo el cielo de la estación del Observatorio del Torcal (SMA/OAT).

Nuestros socios Rosa López, plácido Toval, Francisco Gálvez y Blanca Troughton tomaron las siguientes fotografías, bien con ayuda de instrumentación óptica o con un simple teléfono móvil:

Además, Francisco Gálvez (SMA, Aula del Cielo y OAT) y José Manuel Núñez (SMA y OAT) realizaron un completo seguimiento del eclipse con varios telescopios. La siguiente es una de sus composiciones cuyo objeto es el de dar una idea de la sombra de la Tierra por la que pasa la Luna:

En la composición fotográfica de abajo se resalta el borde hipotético de la sombra de la Tierra:

Sobre cuál es el diámetro de la sombra de la Tierra a la distancia de la Luna se puede plantear un interesante problema cuya resolución solo requiere de matemáticas elementales. En efecto, el día 21 de enero a la hora del eclipse la Tierra se hallaba a una distancia de 0,98402276 U.A. (unidades astronómicas) del Sol, y a 0,00237063 U.A. de la Luna. La Unidad Astronómica es una medida de longitud que equivale a 149.597.870,7 Km.

Convirtiendo a quilómetros, el Sol estaba a 147.207.709,6 Km, y la Luna a 354.641,2 Km. Suponiendo que tanto la Tierra como el Sol son esferas perfectas, nuestro planeta proyecta una sombra con forma de cono:

El rayo de Sol que parte del punto Q (véase esquema superior) pasa tangente a la Tierra hasta el vértice C del cono de sombra. Ahora hay que recordar el teorema de Thales y aplicarlo a los triángulos (C,P,T) y (C,Q,S). Según él, el radio de la Tierra PT es al radio del Sol QS como la distancia entre C y T es a la distancia entre C y S. Los radios anteriores son conocidos, en concreto, la Tierra tiene un radio medio de 6.371 Km, y el Sol de 695.408 Km.

Con los datos anteriores se resuelve una sencilla ecuación obteniendo que el vértice de la sombra terrestre se halla a 1.361.117,5 Km. Ahora basta aplicar de nuevo el teorema de Thales a los triángulos (C,L,U) y (C,T,R):

donde L es el centro de la Luna, y RT es el radio terrestre. De aquí se obtiene un radio de la sombra terrestre a la distancia lunar (distancia entre U y L) de 4.711 Km, es decir, un diámetro de 9.422 Km.